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Os cuento como CASI vencí al Colon Irritable

Siempre he sido una persona que le ha dado muchas vueltas a las cosas, cualquier tontería la analizaba una y otra vez (a veces aún me pasa), quizás quienes me veían por fuera les aparentaba ser muy tranquilo, pero por dentro era una bomba de relojería, una caja de nervios.

¿Os suena? Quizás algunos de vosotros, aunque no lo creáis también sois así, nerviosos “por dentro” como suelen decir algunos mayores. De aquí (todavía no demostrado científicamente) creo que pueden surgir la mayoría de personas con esta dolencia.

A algunos se lo diagnostican a una edad más temprana, a otros más avanzada, con más o menos experiencia vivida… Ahí ya sabes cuando algo tiene más o menos importancia. Pero cuando eres joven, complicado. Todo te parece un mundo.

La psicología, la pieza fundamental

La psicología puede actuar en más del 80% de nuestros problemas. Si el estrés ya de por si afecta a cualquier persona, imaginad los que tenemos este problema que nos perjudica aún más. La mente está totalmente conectada con el estómago e intestinos y vosotros ya os habréis dado cuenta. Mas problemas en casa o en el trabajo, más dolores.

Si hay personas sin esta dolencia que tiene un problema o está muy nervioso y se descomponen, tienen que ir al baño, imaginad nosotros.

En mi caso empecé a los 18, una edad decisiva en los estudios y en mi primer amor. Todo era un cúmulo de sensaciones y presiones por decidir qué era lo más conveniente para mí en ese momento.

Acto seguido, estudié audiovisuales. Poco después empecé a trabajar en televisión y tenía el control en realización (totalmente en directo) de miles de espectadores, una presión bastante grande.

Me di cuenta a los años que trabajaba de lunes a lunes, la mayoría de veces en guardia. Si algo pasaba, tenía que cubrir una grabación. (PD: Cuando ocurre algo, ya sea bueno o malo, un “cámara” graba los acontecimientos que posteriormente saldría en las noticias). Yo estaba ahí, para todo.

Algunos estaréis pensando ahora en vuestro trabajo, lo sé.

Mas estrés, más problemas

Siempre con dolores de barriga, comidas con malas digestiones, gases, un sin vivir día a día… Esto hace que perdamos la confianza en uno mismo. El síndrome del instestino irritable nos juega malas pasadas.

Aún recuerdo un partido de futbol que estaba grabando y cuando quedaban 10 minutos, no aguantaba más, tenía que ir al baño urgente. Me fijé en un espectador de la grada, aficionado a echar fotos y le tuve que decir: “¿Oye perdona, has grabado alguna vez? Por que te tengo que pedir un gran favor…” Imaginad la situación.

Sí, así fue, lo hizo regular pero bueno, me salvó.

El final, lo que estabas buscando

Un día exploté en el trabajo, cobraba lo mismo cada mes, no conocía lo que era tener vida ni cobrar un extra de sueldo. Aun así, teniendo un puesto fijo me pregunté. ¿Es esto lo que quiero en mi vida? Arriesgué y le dije: “Jefe me voy, lo dejo todo”.

Tiré todo por la borda.

A día de hoy, tres años después, me alegro. Casi ni me acuerdo que tengo Colon Irritable. Algunos amigos me comentan entre risas que estoy curado. Como casi de todo, y digo casi porque soy intolerante a la lactosa. Para las ocasiones siempre voy preparado con Lactojoy y cero problemas.

¿Te está pasando algo similar?

Quizás no te estés dando cuenta y tengas un estrés que ni te imaginas, después del estrés viene la ansiedad y después… ¿Sigo? Bueno no es.

Siempre hay solución y algo mejor, aunque no veáis el camino. Hay que superarse día a día y aspirar a más, sobretodo en salud y felicidad.

Un cuerpo relajado, una mente relajada, que todo fluya… es la solución de muchas personas y aún no han podido comprobarlo.

A día de hoy gano el triple que antes y trabajo mucho menos, los fines de semanas para disfrutar en familia, pero bueno. Eso para otro post 😉

No tengáis miedo. Hay que cuidarse amigos, vida solo hay una. No queráis ganar mucho dinero con mucho estrés que luego vais a tener que emplear tooooodo ese dinero en recuperar la salud. ¡Cuídense!